It’s just humor
Stories like this one make The Onion an odd and successful paper.
Mejor con humor
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Greg Beato, The Onion: el otro periodismo, La Nación, 04.11.2007
“(…) The Onion es una de las pocas historias de éxito de la industria periodística escrita en la era post diario. Actualmente imprime 710.000 copias por edición semanal, casi 6000 más que The Denver Post, que ocupa el noveno lugar en el ámbito norteamericano. Las emisiones de su radio alcanzan una audiencia semanal de un millón y recientemente también comenzó a producir videoclips. Unos 3000 anunciantes locales mantienen a flote a The Onion , que planea agregar este año 170 empleados a sus actuales 130.
“En su edición online atrae a más de dos millones de lectores por semana. Escriba “onion” en Google y The Onion aparece en primer lugar. Si tipea “the”, también aparece The Onion en primer lugar.
“(…) Mientras que otros diarios agregan desesperadamente secciones de jardinería, piden a sus lectores que compartan sus recetas de salchichas o lanzan a sus empleados a voraces pelotones de bloggers para sesiones de preguntas y respuestas online , The Onion se limita a informar las noticias. Noticias falsas, seguramente, pero aun así noticias. No le pide a los lectores que envíen comentarios ni que califiquen a las notas en una escala del uno al cinco. No hace ningún esfuerzo para convencer a los lectores de que realmente comprende sus necesidades y de que existe sólo para servirlos. Los periodistas de The Onion sólo escriben historias y las brindan en una variedad de formatos, y esta postura relativamente anticuada de hacer un diario ha sido tremendamente exitosa.
“(…) Durante los últimos años, los diarios de las grandes ciudades han comenzado a ofrecer publicaciones dirigidas a quienes deben viajar desde la periferia, que funcionan como versiones livianas de los originales. Estas publicaciones comparten algunos de los atributos de The Onion : son libres, tabloides y muchas de sus historias son breves. Pero si bien son menos llenadoras, todavía saben a poco. Uno tiene que preguntarse: ¿Por qué detenerse en el precio y el tamaño del papel? ¿Por qué no adoptar la brutal franqueza, la voluntad de perforar las ortodoxias de todas las franjas políticas y culturales y aplicar esos atributos a un diario cotidiano y genuinamente informado?”.
