ON JOURNALISM, WRITING, BOOKS and GREEN CULTURE

Narrative journalism

Posted in Uncategorized by ssel on December 8th, 2007

nieman1.gif 

Storytelling in Many Voices, Many Media 

A suggestive motto for a very interesting meeting.

Between March 14th and 16th, the 2008 Nieman Conference on Narrative Journalism “will continue to explore the dimensions of literary journalism:

• How to gather rich material through deep reporting.
• How to structure fluent accounts.
• How to flesh out stories with flesh-and-blood characters”.

It will be in Boston.

Psicología de periodista

Posted in Uncategorized by ssel on December 3rd, 2007

Gonzalo Peltzer, El cierre y la intuición periodística, Paperpapers, 03.12.2007 

“Dos diarios del mismo día y la misma ciudad (una hora menos que en Caracas) muestran que el cierre de es más una decisión política del Jefe de Redacción que una estrategia industrial. Y la decisión de esperar unos minutos se resuelve en el ámbito de la intuición periodística. La Nación salió con una sola edición y Clarín con dos”.

More and more criticals

Posted in Uncategorized by ssel on December 2nd, 2007

Tom Keane, We’re All Journalists Now, The Boston Globe Magazine, 02.12.2007

“According to polling by the Pew Research Center, for example, over the last 12 years, Americans have become more critical of the news media. Fewer think the media are moral (46 percent, down from 54 percent), more think they are inaccurate (53 percent, up from 34 percent) and where once a majority thought the press helped “protect democracy,” now those who believe so is down to 44 percent”.

Mejor con humor

Posted in Uncategorized by ssel on November 4th, 2007

theonion1.jpg

Greg Beato, The Onion: el otro periodismo, La Nación, 04.11.2007

“(…) The Onion es una de las pocas historias de éxito de la industria periodística escrita en la era post diario. Actualmente imprime 710.000 copias por edición semanal, casi 6000 más que The Denver Post, que ocupa el noveno lugar en el ámbito norteamericano. Las emisiones de su radio alcanzan una audiencia semanal de un millón y recientemente también comenzó a producir videoclips. Unos 3000 anunciantes locales mantienen a flote a The Onion , que planea agregar este año 170 empleados a sus actuales 130.

“En su edición online atrae a más de dos millones de lectores por semana. Escriba “onion” en Google y The Onion aparece en primer lugar. Si tipea “the”, también aparece The Onion en primer lugar.

“(…) Mientras que otros diarios agregan desesperadamente secciones de jardinería, piden a sus lectores que compartan sus recetas de salchichas o lanzan a sus empleados a voraces pelotones de bloggers para sesiones de preguntas y respuestas online , The Onion se limita a informar las noticias. Noticias falsas, seguramente, pero aun así noticias. No le pide a los lectores que envíen comentarios ni que califiquen a las notas en una escala del uno al cinco. No hace ningún esfuerzo para convencer a los lectores de que realmente comprende sus necesidades y de que existe sólo para servirlos. Los periodistas de The Onion sólo escriben historias y las brindan en una variedad de formatos, y esta postura relativamente anticuada de hacer un diario ha sido tremendamente exitosa.

“(…) Durante los últimos años, los diarios de las grandes ciudades han comenzado a ofrecer publicaciones dirigidas a quienes deben viajar desde la periferia, que funcionan como versiones livianas de los originales. Estas publicaciones comparten algunos de los atributos de The Onion : son libres, tabloides y muchas de sus historias son breves. Pero si bien son menos llenadoras, todavía saben a poco. Uno tiene que preguntarse: ¿Por qué detenerse en el precio y el tamaño del papel? ¿Por qué no adoptar la brutal franqueza, la voluntad de perforar las ortodoxias de todas las franjas políticas y culturales y aplicar esos atributos a un diario cotidiano y genuinamente informado?”.

Tagged with: , ,

Contra la credulidad

Posted in Uncategorized by ssel on November 2nd, 2007

Enric González, Cuestión de principios, El País 11.11.2007

“El martini requiere criterio. El criterio requiere opinión. La opinión requiere reflexión. Y la reflexión requiere escepticismo. Un bebedor de martini no se cree cualquier cosa que lee en su periódico: sabe que los periódicos, como las salchichas, llevan de todo, y no conviene estar presente cuando se elaboran. Tampoco cree, por supuesto, todo lo que dice el gobierno, sea del partido al que vota, del partido al que odia, o ambas cosas. Por supuesto, para mantener una mínima distancia intelectual ante los mensajes interesados (incluso los consejos maternos lo son) no es imprescindible la coctelera.

“Un correcto bebedor de martini respeta los cánones, pero soporta mal los tópicos. Puede ser de izquierdas y no tragarse lo de que la derecha española es la más impresentable de Europa: mientras por todo el continente se agita la xenofobia contra el inmigrante, el pobre Rajoy sólo agita una bandera española. Puede ser progresista y horrorizarse ante palabras como “eutanasia”. Puede ser socialista y espantarse con el gobierno, por razones demasiado numerosas para citarlas aquí. Puede aceptar el mercado sin olvidar que es sólo un mecanismo de atribución de precios. Puede aborrecer el sectarismo y confiar, sin embargo (el martini insufla optimismo), en que EL PAÍS siga siendo de izquierdas. Puede ser ateo y considerar que los obispos, a veces, tienen razón: a mí me pasa, sobre todo si tomo una tercera copa.

“Casi nadie lee completos los textos de un periódico. En realidad no hace falta, salvo si los firma Sol Gallego-Díaz. Llegados a este momento íntimo, resta decir que esta columna, mientras dure, hablará de libros de escasa difusión e interés limitado: culturilla excéntrica en tres minutos. Un diario es, sobre todo, un negocio. Secundariamente, es un instrumento de poder. En ocasiones funciona también como servicio al lector”.

Tagged with: ,